LA JODA DE LAVARSE LAS MANOS Y LAVARSE LAS MANOS💧👐 Cuando el lavado de manos se vuelve un fastidio!

                                                         

LA JODA DE LAVARSE LAS MANOS Y LAVARSE LAS MANOS 💧👐

¡Cuando el lavado de manos se vuelve un fastidio!

Hay momentos en los que el sistema que nosotros mismos creamos deja de ser útil para convertirse en nuestra propia cárcel. Pasa en las situaciones más cotidianas, como cuando decides que el lavado de manos debe ser "eficaz". Entonces creas reglas, pasos y tiempos, y terminas pasando por una joda terrible para cumplirlo al pie de la letra.

En ese punto, el acto de limpieza deja de ser higiene y se convierte en un sistema inventado por uno mismo del que parece imposible escapar. cuando ya llevamos algún tiempo en medio de esa rutina repetitiva, las fuerzas fallan. Dan ganas de llorar. Te sientes ridículo parado frente al espejo, observando tu propio reflejo mientras el agua corre y el jabón se agota. Sabes perfectamente que lo que haces no tiene sentido, pero hay algo más fuerte que te dicta que no puedes parar. con el paso de los meses se siente un fastidio, dan ganas de llorar, y sientes que hasta te duele la espalda y entonces te das cuenta de que estas agotado(a) de ser el rehén de tu propia mente.



Mi querido lector, pues hoy te invito a rebelarte contra ese comportamiento, y para empezar con nuestra serie de artículos, aquí te dejo una de las razones por las que debes buscar el control de esta situación:


El desgaste de la piel: 

Como investigador de estos comportamientos, he observado que el daño no es solo emocional. La piel de las manos es la primera en sufrir las consecuencias de esta rigidez. El lavado constante elimina los aceites naturales, dejando las manos agrietadas, secas y sensibles. Esta irritación física a menudo alimenta la irritación mental, así que pon mucha atención, es aquí donde empezaremos a rebelarnos, que la piel de nuestras manos sea un recordatorio constante de que debemos y queremos controlar esta situación.

¿Qué podemos hacer para ir ayudándonos a nosotros mismos? aquí te dejo algunas ideas:

Mientras vamos encontrando las fuerzas para derribar estas rutinas desgastantes y buscamos un equilibrio, debemos ser amables con nuestro cuerpo. No podemos dejar que esta rutina nos destruya también físicamente,
así que buscaremos el alivio con esta pequeña estrategia a través de los elementos que nos acompañan todos los días.

¡Empezaremos por EL JABON DE MANO!  ¿Qué jabón elegir?

Si todavía no puedes detener el sistema, al menos puedes cambiar los componentes que utilizas. Como investigador de bienestar, te diría que la elección del producto es clave para que la higiene sea menos frustrante.

ya que la función de los jabones es limpiar, algunos componentes suelen ser agresivos y durante el lavado de manos que se repite más de una vez o se prolonga por mucho tiempo se acelera el daño dérmico.  así que, buscaremos ingredientes que protejan la barrera cutánea de nuestras manos y transformaremos ese momento de "joda" en algo más tolerable.

Estos son algunos ingredientes que puedes buscar en tu jabón de mano:

                                                                                                 

Manteca de Karité y Aceite de Oliva: Estos ingredientes actúan como selladores de humedad, evitando que la piel se rompa.
Lavanda y Vainilla: No solo limpian, sino que sus propiedades aroma terapéuticas ayudan a bajar los niveles de cortisol (la hormona del estrés) mientras estás frente al espejo.
Ingredientes naturales: Optar por la botánica reduce la carga química que tus manos reciben diez, veinte o cincuenta veces al día.


Ahora no olvides conseguir UNA BUENA CREMA DE MANOS

seguramente más de una vez has sentido que la piel te quema, ya que la frotas mucho con el jabón y el jabón es un elemento irritante. es buena idea, que siempre apliques una crema con ceramidas inmediatamente. No es solo estética, es sentir compasión por tus propias manos.


¡Estar harto es el primer paso para el cambio!

Estar harto es el primer paso para el cambio, pero mientras ese cambio llega, protegerte es una prioridad. sera tu prioridad!  Estas rutinas pueden ser rígidas, pero tu cuidado no tiene por qué serlo. Cambiar un jabón por uno que contenga ingredientes que realmente nutran y elegir una buena crema para tus manos es un pequeño acto de rebelión contra ese sistema que tú mismo inventaste.

Mañana, cuando te encuentres frente al espejo, recuerda que debemos dejar espacio para la compasión hacia uno mismo. intenta tomar el primer paso y no te frotes tanto las manos. poco a poco iras reduciendo el tiempo que pasas en el lavamanos. 

la idea es reprogramar el sistema que creamos para lavarnos las manos, no te desanimes si no lo logras de una sola vez. se persistente, no es dejarse de lavar las manos después de que vamos al banco, es no excedernos.



Sinceramente, 

Diamante Amarillo.


Nota del autor: Como investigador de bienestar, comparto estas estrategias para mejorar la calidad de vida diaria desde una perspectiva de cuidado personal. Sin embargo, este contenido no constituye asesoría médica ni terapéutica profesional. La información aquí presentada es de carácter divulgativo y no sustituye el diagnóstico de un especialista. Si estas rutinas interfieren significativamente con tu vida, te animo a buscar apoyo de un profesional de la salud capacitado.


¿Alguna vez te has sentido así? ¿Sientes que tus manos están pagando el precio de un sistema que no puedes detener? Hablemos de ello en los comentarios

Comentarios

Entradas populares